Un mar turbulento se avecina en el horizonte para las negociaciones de un acuerdo climático en París

Otro año más de un clima cada vez más extremo y destructivo. El impulso político no fue suficiente para estimular la ambición en las negociaciones climáticas de las NN.UU. en el Perú. Las decisiones tomadas en Lima no descartan la posibilidad de un acuerdo en París, pero tampoco hacen mucho para mejorar sus probabilidades de éxito.

"Los negociadores han logrado zarpar en un barco de las costas de Lima sin hundirse, pero nos esperan aguas turbulentas antes de llegar a París", comentó Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de Oxfam Internacional. "Este resultado solo puede entenderse como un llamado a la acción para personas alrededor del mundo. Los gobiernos no entregarán las soluciones que necesitamos a menos que más y más personas levanten sus voces. Debemos seguir construyendo un movimiento más fuerte para contrarrestar los intereses que impiden la acción".                                                     

El paquete acordado en Lima establece un borrador para un acuerdo de París, aun sin precisar ni entrar en los temas políticos más difíciles, que han asolado los esfuerzos globales para responder al cambio climático durante más de 20 años. El acuerdo permite que los países planteen sus compromisos para el año 2015 (INDCs) sin importar lo que realmente les correspondería si estos fueranequitativos. Este acuerdo tampoco garantiza que las acciones ofrecidas por los países vayan a ser realizados sobre la base de información común e integral, así como no tiene mecanismos para revisar si las acciones prevendrán el calentamiento catastrófico, o no. No se ha hecho nada para acrecentar la ambición del acuerdo en el corto plazo, a pesar de que los científicos han advertido que es necesario. 

Con $10 mil millones prometidos para el Fondo Verde Climático dos semanas antes de las negociaciones, se creaba un espacio para que los negociadores se enfocaran en precisar cómo los países desarrollados podrían escalar sus compromisos para llegar a la meta prometida de $100 mil millones. A pesar de ello, los negociadores han hechomuy poco para avanzar en esta cancha. El actual texto no brinda garantía alguna que los países desarrollados estén listos y dispuestos a cumplir las promesas financierasantes realizadas. 

"No vamos a lograr un acuerdo en París sin avances previos sobre el financiamiento, y lo que ha aportado Lima simplemente no es suficiente" opinó Byanyima. "La necesidad es inmensa, y no se podrá articular un paquete equilibrado sin un componente fuerte de financiamiento"

Ninguno de los principales países emisores del mundo ha asumido el reto de mostrar liderazgo para forjar un acuerdo en los primeros días. A pesar de que los EE.UU. y China llegaron a Lima con vientos favorables después de tomar pasos concretos para fortalecer la voluntad política. A pesar de ello,  en las negociaciones han mostradomuy poco interés de llegar a un acuerdo, generando obstáculos en temas como el financiamiento climático y cómo distribuir la responsabilidad para la acción en el largo plazo. India resistió los esfuerzos de asegurar que los compromisos hacia el 2015 sean asumidos apropiadamente. Aunque la Unión Europeahabía hecho promesas previasque fueron bien recibidas para el Fondo Verde Climático, así comouna nueva meta de emisiones, durante la ronda de negociaciones en Limaprefirió dormirse sobre sus laureles. Australia solo asistió a las negociaciones, y esto lo mejor que se podría decir acerca de su rol en el proceso. 

Estas actitudes se contrastan con las de algunos países latinoamericanos que de manera consistente demostraron una postura constructiva que superó las expectativas. Colombia y Perú, por ejemplo, y a pesar de enfrentar muchos desafíos para el desarrollo y cargar poca responsabilidad histórica, decidieron prometer $6 millones cada uno hacia el Fondo Verde Climático.

El grupo de países africanos hizo un último esfuerzo para reforzar las disposiciones en el texto sobre las finanzas, pero sus esfuerzos no lograron restaurar la ambición necesaria. Muchas naciones frágiles insulares y los países pobres impulsaron fuertemente que Pérdidas y Daños –aquellas iniciativas que protegen a las comunidades que no pueden adaptarse a los impactos inevitables de un cambiante clima –sean parte central de la decisión de Lima. Estas iniciativas han sido sistemáticamente bloqueadas por los países desarrollados.

"Las mujeres agricultoras que conocí esta semana y las decenas de miles de personas con quienes marché aquí en Lima demandan acción antes que sea demasiado tarde", dijo Byanyima. "La ciudadanía y las personas afectadas están hartas de los políticos cobardes, los burócratas y los empresarios que constantemente se excusan"

El resultado de esta negociación hace poco para cambiar el rumbo hacia un calentamiento de 3 grados o más. Este nivel de calentamiento amenazaría las vidas de millones de personas alrededor del mundo, empeorando la pobreza y el hambre, y frenando el crecimiento económico. Cincuenta millones de personas podrían empezar a pasar hambre en los próximos años si se sigue la trayectoria actual. 

"Aquí en Lima esperábamos corregir el rumbo, pero los negociadores se contentaron con navegar directamente hacia la tormenta," dijo Byanyima. "El año 2014 vio a medio millón de personas tomarse la calle para demandar acción sobre el clima, seguido por la marcha por el clima más grande de la historia de Latinoamérica esta semana. El resultado pone en evidencia que esfuerzos aun mayores serán necesarios antes de llegar a París. Pero hasta los mejores escenarios para el 2015 demandarán vigilancia y atención durante décadas. Esta semana nos demuestra que aun si los negociadores logran aterrizar el acuerdo más ambicioso actualmente sobre la mesa para París, nuestro trabajo seguirá".

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