emergencia humanitaria

Sin personas organizadas y empoderadas a nivel local, la respuesta humanitaria y el Plan de Reconstrucción con Cambios no tendrán resultados positivos.
A 10 años del terremoto ocurrido en Pisco, una nueva emergencia -el Niño Costero- nos muestra que mantenemos vulnerabilidades frente a riesgos, pero que hemos mejorado en algunos aspectos. Aquí, diez puntos a tomar en cuenta para asumir la gestión de riesgos frente a desastres.
Tumán, distrito azucarero, ubicado a 19 kilómetros de Chiclayo, reporta hasta el momento 742 casos confirmados de Dengue, aunque extraoficialmente la cifra puede ser el doble.
Cientos de viviendas han colapsado por las lluvias. Se enfrenta una emergencia sanitaria. Las lluvias torrenciales que cayeron sobre Chiclayo, capital del departamento de Lambayeque, han dejado la ciudad polvorienta, maloliente, llena de charcos y en el caos.
Estamos en Íllimo y el corazón se estruja. Parece que un fuerte terremoto hubiese asolado la zona. Pero no, la destrucción fue ocasionada por la fuerza de las aguas del río La Leche y también por la indiferencia de las autoridades que no pudieron prever y prepararse para esta emergencia.
Una mujer en la zona de Tumán, Lambayeque, fue la primera víctima mortal del virus del dengue, en el contexto de las intensas lluvias registradas en las últimas semanas. Las autoridades regionales de salud hablan oficialmente de182 personas afectadas por este virus.
Batangrande, provincia de Ferreñafe, Lambayeque, es una de las zonas más afectadas del Perú por el denominado fenómeno “Niño Costero”. Parece ser uno de los puntos más olvidados por los esfuerzos humanitarios a nivel nacional.
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