Con el objetivo de blindar la seguridad alimentaria y proteger la biodiversidad peruana, postulantes de diversas fuerzas políticas se han comprometido públicamente a priorizar y debatir el proyecto de la Ley de Semillas Nativas.
Este respaldo busca dar luz verde a una normativa clave impulsada por el Grupo Impulsor de Semillas Nativas y Agroecología (GRISENA) para proteger a las comunidades originarias y a los pequeños agricultores del país.
Partidos políticos asumen el compromiso
Durante el encuentro realizado el pasado 16 de mayo, representantes de dos bancadas clave expresaron su total respaldo a la propuesta legislativa:
- Partido Buen Gobierno: Contó con la participación de su equipo técnico, incluyendo al futuro senador Jorge Gavidia y la futura diputada Nathaly Molina.
- Juntos por el Perú: Representado en el diálogo por la futura diputada Giannina Avendaño y el futuro parlamentario andino Paúl Fernández.
Posturas de las futuras autoridades
Las agrupaciones políticas coincidieron en que la soberanía alimentaria y el desarrollo de la pequeña agricultura deben ser prioridades en la agenda del próximo Parlamento.
Desde Juntos por el Perú, se enfatizó la responsabilidad del partido para dar el sustento y la promoción necesaria a la agricultura familiar a través de esta norma, reiterando su compromiso de brindar el respaldo político necesario para su promoción y fortalecimiento.
Por su parte, desde el Partido Buen Gobierno, Gloria Nuñez destacó la importancia técnica de la ley para el desarrollo agrario, asumiendo el compromiso de defender e impulsar la propuesta activamente ante las comisiones del Congreso, teniendo en cuenta el rol de las mujeres y las labores de cuidado y señaló que “necesitamos que el Estado … también se preocupe por este sistema de cuidados que va a permitir que las mujeres sigan trabajando insertadas en los circuitos económicos, pero también con pago y con soporte”.
Los ejes fundamentales de la propuesta
El proyecto de ley busca establecer un marco legal que responda a tres necesidades urgentes del sector agropecuario nacional:
- Reconocimiento y protección: Validar el rol histórico de los pueblos indígenas y campesinos en la conservación de las semillas tradicionales.
- Seguridad alimentaria: Garantizar la autonomía de las familias agricultoras frente a los mercados de semillas patentadas.
- Desarrollo sostenible: Fomentar políticas públicas que financien la agricultura familiar frente a los desafíos del cambio climático.
Con este escenario, los gremios agrarios y las organizaciones de la sociedad civil aliadas señalaron que se mantendrán vigilantes para asegurar que las promesas del evento se traduzcan en votos reales una vez instalado el nuevo Congreso.