A tres años del derrame de casi 12.000 barriles de petróleo en el mar peruano, los 18 planes de rehabilitación presentados por Repsol ante el Ministerio de Energía y Minas han sido rechazados. Según un nuevo informe de CooperAcción, con apoyo de Oxfam, estos planes contienen información incompleta, insuficiente y, en algunos casos, errónea.
A pesar de la magnitud del derrame, hasta la fecha Repsol no ha rehabilitado los ecosistemas afectados. El informe, titulado “¿Repsol limpió el desastre? Situación actual y retos pendientes para la recuperación de la vida marina a tres años del derrame de petróleo”, señala que los planes de la empresa carecen de una caracterización ambiental adecuada, presentan fallas críticas en las estrategias de intervención y omiten riesgos para la salud humana y los ecosistemas.
Por ejemplo, el Ministerio de Energía y Minas observó que el muestreo biótico (seres vivos del ecosistema, como plantas y animales) y abiótico (elementos no vivos, como agua y suelo) se realizó en una sola temporada, pese a que la normativa exige dos temporadas. Además, Repsol excluyó algunas zonas afectadas por considerarlas “inaccesibles”, argumento que el OEFA desmintió al realizar muestreos en esas mismas áreas.
Deficiencias similares han sido observadas por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), la Autoridad Nacional de Sanidad e Inocuidad en Pesca y Acuicultura (Sanipes), Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (Fondepes), Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el mismo Ministerio de Energía y Minas (Minem).
El desastre, ocurrido el 15 de enero de 2022, es el primer derrame de crudo tipo Buzios en el mundo, conocido por incluir metales pesados altamente tóxicos como el cadmio y el plomo, entre otros, según Naciones Unidas.
El plan de Repsol es hacer nada
La estrategia de Repsol es esperar que el petróleo restante en el mar se depure de manera natural en dos años, sin presentar evidencia técnica que respalde esta estimación, advierte el informe de CooperAcción, con apoyo de Oxfam, elaborado con el aporte de Diana Papoulias, bióloga con experiencia en análisis de derrames petroleros en otros países. En contraste, organismos como Serfor, Sernanp y Minem, basados en experiencias internacionales, estiman que la recuperación podría tardar entre cinco y 23 años, o incluso más para ciertas especies.
Los planes de la empresa solo proponen cuatro monitoreos puntuales por dos años, sin acciones directas para restaurar el ecosistema o repoblar las especies dañadas. Esto no solo evade responsabilidades, sino que también incumple las medidas correctivas ordenadas por el Sernanp para las áreas protegidas afectadas.
Omisiones y falta de transparencia
Hasta la fecha, Repsol acumula 22 procedimientos administrativos relacionados con el derrame del 2022 y ha sido multada con 51,827.5829 UIT (más de 72 millones de dólares) por ocultar información, accionar negligentemente en la contención y limpieza del derrame, y proporcionar datos falsos, según el informe.
Como se recuerda, al inicio del desastre, Repsol aseguró que solo se habían derramado 0.16 barriles de crudo, afectando un área de 2.5 m², afirmación desmentida posteriormente. También ha sido sancionada por dificultar las labores de fiscalización al no entregar información clave sobre las personas afectadas y los daños ambientales y sociales.
“A tres años de uno de los mayores desastres ambientales en el Perú, Repsol ha demostrado estar lejos de los estándares internacionales sobre empresas y derechos humanos, de los que se considera referente. La falta de compromiso real con las comunidades afectadas y la ausencia de un enfoque de reparación integral del daño son alarmantes”, sostuvo Miguel Lévano, Coordinador de Programas y Alianzas de Oxfam en Perú. “Esto no solo perpetúa el impacto del derrame, sino que también socava la confianza en la capacidad de la empresa para actuar con responsabilidad en el país”.
Pescadores en crisis
Mientras tanto, miles de pescadores aún no pueden volver a trabajar sin arriesgar su salud debido a la contaminación. Según el estudio “Revelando el daño: valorización económica por la pérdida de bienestar de las familias pescadoras afectadas por el derrame de petróleo de Repsol en la costa de Lima”, de CooperAcción con el apoyo de Oxfam en 2023, cada familia pescadora afectada ha perdido, en promedio, 149.714 soles al año (unos 40.000 dólares).
Aunque Repsol afirma haber compensado al 98% de las personas afectadas, muchas negociaciones se realizaron a puerta cerrada y bajo condiciones impuestas por la empresa, sin garantizar un trato justo, según la Defensoría del Pueblo.
Recién en 2023, 19 organizaciones de pescadores lograron iniciar un proceso de negociación con asesores y observadores. En 2024, más de 34.000 personas afectadas presentaron una demanda de indemnización ante un tribunal en los Países Bajos.