En un momento decisivo para la acción climática global, entre el 24 y el 29 de abril se viene realizando la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, la cual se posiciona como un hito clave en la construcción de una hoja de ruta hacia el abandono progresivo del petróleo, el gas y el carbón. Este encuentro no solo responde a la urgencia evidenciada tras los limitados avances de la COP30, sino que abre una ventana concreta para encaminar propuestas ambiciosas rumbo a la COP31.
La conferencia de Santa Marta representa el primer gran esfuerzo político del año para consolidar una hoja de ruta global que permita cerrar la brecha entre los compromisos actuales y el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5°C. En un contexto donde la producción de combustibles fósiles proyectada supera ampliamente los niveles compatibles con dicho objetivo, este espacio busca articular soluciones reales, especialmente para los países del Sur Global. Asimismo, recoge los avances alcanzados en la COP30, donde se dio un paso importante en la implementación del mecanismo de transición justa acordado en Belém, sentando bases clave —aunque aún insuficientes— para orientar este proceso a nivel global.
Más que un evento aislado, Santa Marta se integra en una secuencia estratégica de hitos internacionales —incluyendo las negociaciones técnicas de Bonn y los espacios climáticos regionales— que buscan generar el impulso político necesario para lograr, en la COP31, un acuerdo sólido, justo y financiado para la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.
En este escenario, la participación de Oxfam y del Grupo de Trabajo sobre Impactos de Hidrocarburos (GTIH) resulta fundamental para colocar en el centro del debate las voces de las comunidades afectadas por la actividad petrolera y las profundas desigualdades que atraviesan la crisis climática.
El Rol de Oxfam en Perú y el Grupo de Trabajo sobre Impactos de los Hidrocarburos
Oxfam y el GTIH no solo están presentes en los espacios formales de la conferencia, sino que tienen un rol activo en espacios clave de incidencia. Entre ellos destaca la organización del evento diálogo multiactor denominado “Incentivos fiscales en el sector petrolero: subsidios, impactos y reformas para una transición justa” organizado por Oxfam en Perú, Oxfam Colombia y el citado grupo, en el cual, junto a aliados regionales, se abordarán avances y retos para reformar los beneficios fiscales que hoy sostienen la expansión petrolera. Asimismo, vienen participando en la conferencia por territorios libres de fósiles, así como debates relativos a gobernanza transparente y perspectivas del océano en el marco de la transición energética, consolidando su presencia en múltiples niveles del evento.
Santa Marta será asimismo un espacio para amplificar las voces de líderes y lideresas de comunidades afectadas, quienes han estado históricamente en la primera línea de la crisis climática. Su participación no solo enriquece el debate, sino que plantea soluciones concretas basadas en la justicia, la equidad y el respeto por los territorios.
Estas acciones no son menores: reflejan la apuesta de Oxfam por incidir directamente en los temas estructurales que frenan una transición energética justa, como la dependencia fiscal de los combustibles fósiles, la falta de financiamiento y la ausencia de políticas efectivas de reparación.
Desde Perú, Oxfam llega a Santa Marta con una agenda clara: impulsar la eliminación de incentivos fiscales injustificados a la industria petrolera y exigir que cualquier proceso de transición energética incorpore medidas de reparación integral para los territorios impactados.
A través de su rol articulador, el GTIH ha contribuido a visibilizar los impactos acumulativos de la industria de hidrocarburos en la Amazonía y otros ámbitos del país, así como la urgencia de avanzar hacia modelos energéticos que respeten los derechos humanos y el ambiente. En ese marco, su reciente adhesión a la carta abierta de la Coalición de Reparaciones firmada por más de 130 organizaciones y asociaciones de la sociedad civil refuerza una demanda clave: que los Estados y las empresas asuman responsabilidades y garanticen reparaciones justas frente a los daños causados por décadas de extracción de combustibles fósiles.
Desde Oxfam, el llamado es claro: no habrá transición energética justa sin financiamiento adecuado, sin reformas estructurales —como la eliminación progresiva de subsidios a los combustibles fósiles— y sin un compromiso real con la reparación de los daños existentes.
El camino hacia la COP31 pasa por Santa Marta. Lo que aquí se construya puede definir si el mundo avanza hacia una transición energética verdaderamente justa o continúa profundizando las desigualdades que han caracterizado la crisis climática hasta hoy.