El pasado 18 de febrero, se presentó la Ficha de Despliegue Territorial para las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), una herramienta orientada a fortalecer la articulación entre las políticas climáticas del país y las acciones que ya se desarrollan en los territorios rurales. La iniciativa surge como parte de los esfuerzos para mejorar la implementación de las NDC, que constituyen el principal compromiso del Perú frente al cambio climático.
Esta herramienta es resultado de un proceso participativo impulsado por Oxfam, FOVIDA y el Ministerio del Ambiente, que incluyó trabajo de campo, entrevistas y espacios de diálogo con comunidades rurales de Junín y Huancavelica. Este proceso responde al desafío de cerrar la brecha que suele existir entre las metas nacionales de acción climática y las prácticas de adaptación que ya implementan las comunidades campesinas frente a los impactos del cambio climático.
Este proceso permitió identificar cuatro medidas de adaptación de las NDC vinculadas al sector agricultura que se encuentran presentes en las prácticas productivas de las comunidades: i) buenas prácticas de fertilización de suelos; ii) recursos genéticos resilientes frente al cambio climático; iii) Conservación de la agrobiodiversidad; y iv) valor agregado en cadenas productivas resilientes.
Y es que, desde los territorios rurales, productores y productoras vienen desarrollando diversas estrategias para enfrentar la variabilidad climática. Entre ellas destacan el uso de abonos orgánicos para mejorar la fertilidad de los suelos, la conservación de semillas nativas, la gestión de la agrobiodiversidad y el desarrollo de sistemas productivos agroecológicos. Muchas de estas prácticas no solo contribuyen directamente a las medidas de adaptación previstas en las NDC, sino que evidencian capacidades locales ya existentes, aunque con frecuencia no son registradas ni incorporadas en los sistemas oficiales de planificación y monitoreo.
Gobernanza climática multinivel: del nivel comunal al nacional
La Ficha de Despliegue Territorial refuerza la importancia de una gobernanza climática multinivel. En este esquema, los gobiernos regionales cumplen un papel clave para articular la información proveniente de los territorios con los sistemas nacionales de monitoreo, mientras que instituciones técnicas como el Instituto Nacional de Innovación Agraria pueden contribuir a validar los procesos de seguimiento de variedades y prácticas productivas resilientes.
A través de este instrumento es posible recoger información desde el nivel comunal y conectarla con los mecanismos de gestión climática del país, incluyendo los Planes Locales de Cambio Climático, las Estrategias Regionales de Cambio Climático y los sistemas nacionales de seguimiento de las NDC. Asimismo, se reconoce el rol de las organizaciones de la sociedad civil como facilitadoras de estos procesos de articulación entre comunidades, gobiernos locales y autoridades nacionales.
El rol esencial de las mujeres en la resiliencia climática
Uno de los hallazgos más relevantes de la experiencia fue el rol central que cumplen las mujeres rurales en los procesos de adaptación al cambio climático. Durante los espacios participativos, las mujeres aportaron información detallada sobre los riesgos climáticos que enfrentan sus territorios y sobre las estrategias que utilizan para sostener la producción y la seguridad alimentaria. Por ello, la ficha incorpora un enfoque de género que permite reconocer y registrar el aporte de las mujeres productoras en la implementación de prácticas de adaptación.
Por otra parte, la experiencia muestra que esta herramienta tiene el potencial de replicarse en otros territorios del país. Al reconocer y ordenar la información sobre las acciones que ya se desarrollan en las comunidades, la Ficha de Despliegue Territorial puede contribuir a fortalecer la participación de la población rural en la acción climática, generar información clave para la toma de decisiones y avanzar hacia procesos de adaptación al cambio climático que integren conocimiento local, política pública y acción colectiva.
En un contexto de creciente vulnerabilidad climática, iniciativas como esta evidencian que la acción climática efectiva requiere partir de los territorios y reconocer el rol de las comunidades como actoras clave, y no solo beneficiarias, de la acción climática.
Finalmente, se pone a disposición la Ficha de Despliegue Territorial para las NDC como un insumo práctico para actores públicos, especialmente gobiernos regionales y locales, así como instituciones técnicas vinculadas a la gestión climática.
Accede a la Ficha de Despliegue Territorial para las NDC aquí.