La Seguridad Alimentaria: preocupante omisión en mensaje presidencial

Miércoles, Octubre 1, 2014

Organizaciones de productores y productoras que forman parte de la campaña Crece de Oxfam mostraron su preocupación porque el tema de la seguridad alimentaria no estuvo presente en el mensaje por Fiestas Patrias del presidente Ollanta Humala. Esto, a pesar de que el 2013 ha sido declarado oficialmente “Año de la inversión para el Desarrollo Rural y la Seguridad Alimentaria” y que, en ese contexto, se vienen trabajando la estrategia y el plan de seguridad alimentaria en el Ejecutivo, además de una Ley de seguridad alimentaria en el Congreso de la República.

“En un país con 13 millones de personas en riesgo de inseguridad alimentaria, resulta decepcionante que no se haya hecho referencia a cómo resolver este problema. Es clave, por ejemplo, construir un programa presupuestal de seguridad alimentaria, que tenga como eje principal el impulso a la pequeña producción”, señaló Giovanna Vásquez, coordinadora de la campaña Crece de Oxfam. Según Vásquez, la seguridad alimentaria en el país se viene enfrentando principalmente con políticas que ponen énfasis en programas sociales, pero no a través del fortalecimiento de la pequeña agricultura.

El Censo Agrario (2012) revela que las pequeñas unidades agropecuarias (hasta 5 hectáreas), representan el 81% del total. De estas unidades proviene más del 60% de los alimentos que se consumen en el país, por lo que no puede diseñarse ni implementarse una estrategia de seguridad alimentaria sin impulsar y fortalecer este sector. “Los efectos del cambio climático y la falta de tecnologías para adaptarnos, así como las dificultades para acceder a mercados y el incremento de los precios, afectan nuestra economía y capacidad productiva. No hemos escuchado ningún mensaje sobre políticas para fortalecernos”, dice Moisés Quispe, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores Ecológicos (ANPE).

Estudios del Grupo Propuesta Ciudadana, señalan que entre 2008 y 2012 la pequeña agricultura no ha sido un sector prioritario en el presupuesto público, pues su peso relativo en el presupuesto nacional disminuyó de 2.8% a 2.4%. Recién en 2013 esta participación se incrementa, pasando de 2.4% a 2.9%, principalmente por la creación del Fondo Mi Riego, un programa de S/.1.000 millones anunciado en 2012 para financiar obras de riego en zonas en condiciones de pobreza y extrema pobreza de la sierra de nuestro país.

En el Perú, el impulso a la pequeña agricultura sigue siendo un reto pendiente. El presupuesto de Agrorural, por ejemplo, principal programa promotor de la inversión rural, muestra una tendencia hacia la baja, con un presupuesto que pasó de S/. 301 millones en 2009 a S/. 157 millones en 2012. “Esto estaría reflejando que la promoción del desarrollo agrario y rural en la sierra y selva del país, donde predominan pequeños productores/as no es una prioridad para este gobierno ni lo fue para los anteriores”, dice Epifanio Baca, investigador del Grupo Propuesta Ciudadana. De acuerdo con Baca, el plan sectorial del programa señala que la pequeña agricultura debe jugar un rol relevante en el abastecimiento de alimentos, pero al mismo tiempo se reduce su presupuesto.

Latina y el Caribe: Lejos de la transparencia presupuestaria

Un nuevo reporte de Oxfam denominado “De Promesas a Prioridades”[1] , revela que si bien entre los años 1995 y 2010 el sector agropecuario creció en promedio un 3% anual en América Latina y el Caribe, impulsado por el liderazgo de varios países exportadores de productos agropecuarios y la diversidad de recursos naturales atractivos para la inversión, este aumento no ha beneficiado por igual a los actores que forman parte de esta actividad. Por el contrario, ha contribuido a la inseguridad alimentaria –aún 49 millones de personas se acuestan con hambre cada noche en la región-, la pobreza y el uso insostenible de los recursos naturales.

La transparencia presupuestaria, condición clave para mejorar el gasto público y la calidad de vida de millones de personas está lejos de concretarse. Oxfam evalúa a 10 países de la región y presenta un índice de transparencia[2] en el gasto en la pequeña agricultura, que evidencia que ninguno de los países estudiados cumple con las condiciones óptimas de transparencia y gestión presupuestaria. Ningún país supera el 62% de las condiciones claves que se proponen en el informe.

“Sin transparencia y una adecuada gestión presupuestaria que implique procesos participativos, los pequeños/as productores/as en la región no tienen cómo incidir sobre el gasto público que los afecta. En el caso de Perú, hace falta incluir en el presupuesto la figura de Pequeña Agricultura o Agricultura Familiar y Campesina. Además, que los presupuestos sean accesibles para sus principales beneficiarios (productores y productoras). No podemos tener presupuestos accesibles solo para funcionarios o académicos. Los principales destinatarios deben poder acceder y participar en la elaboración del presupuesto”, concluyó Vásquez.

[1] Informe “De Promesas a Prioridades” disponible en: http://oxf.am/U7P

[2] Informe “Las cuentas no cuentan”, disponible en: http://oxf.am/U7A

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